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Última actualización: jueves 14 diciembre 2017

Autor (es): ROCIO SANDOVAL MONZON, LUIS FELIPE RUIZ GARCIA, ALFREDO DELGADO CASTRO, KARLA AREVALO RODRIGUEZ
CLINICA DE ANIMALES MAYORES - FACULTAD DE MEDICINA VETERINARIA UNIVERSIDAD NACIONAL MAYOR DE SAN MARCOS / rocio.sandoval@unmsn.edu.pe

Evaluación eficiente del desempeño reproductivo en los establos lecheros de Lima


Evaluación eficiente del desempeño reproductivo en los establos lecheros de Lima

La tasa de servicio es un factor muy relacionado con la decisión del ganadero y es mucho más manipulable que la tasa de concepción, la cual depende de factores mucho más complejos.

El monitoreo eficiente de los registros es la piedra angular de la medicina de la producción lechera moderna. Los registros nos permiten tener conocimiento sobre los resultados de los cambios realizados en el manejo y la administración de un establo; nos brindan una fuente de información diagnóstica de cuando se originan los problemas. Los registros cumplen esta función, siempre y cuando los datos sean procesados y se calculen los parámetros de interés. Una vez calculados los parámetros, estos son comparados con los estándares, las metas o los parámetros obtenidos en el pasado. Si el parámetro no satisface la meta, entonces se realizan planes y se toman medidas para solucionar el problema. El resultado logrado depende de las acciones tomadas y de los factores externos que influyen en el sistema productivo (Fetrow et al., 1994).

Evaluación del desempeño reproductivo

El aspecto reproductivo del hato lechero es una de las principales preocupaciones para el ganadero, sin embargo, su evaluación y monitoreo continúan siendo un desafío (Lemire et al., 1991). La evaluación del comportamiento reproductivo de los establos lecheros ha ido cambiando en estos últimos años. Los parámetros reproductivos clásicos como el intervalo entre partos y el promedio de días abiertos han perdido la importancia que tenían hace varios años atrás (Olivera, 2010; Brett y Meiring, 2014). Estos parámetros clásicos no detectan de manera oportuna las fallas del desempeño reproductivo, es por eso que actualmente recomiendan evaluarlo empleando índices modernos como son: la tasa de preñez, la tasa de concepción y la tasa de servicio (Niles et al., 2001).

Deficiencias de los parámetros reproductivos clásicos

Debemos ser conscientes que el inadecuado monitoreo de los parámetros en el campo nos pueden conducir a dejar de tomar acciones (cuando no se conoce el problema porque no se analiza la información de los registros) o tomar acciones inapropiadas (cuando la información es errónea por una falla de interpretación, interpretación sesgada, etc.). Las principales dificultades que poseen los parámetros reproductivos clásicos se describen en el cuadro 1.

Parámetros reproductivos modernos de los establos lecheros

Está claro que “sólo las vacas que se inseminan pueden quedar preñadas” y “sólo las vacas que paren producen leche” por lo tanto, el desempeño reproductivo de un hato se representa muy bien con la tasa de preñez. Siendo la tasa de preñez el producto de latasa de servicio y de la tasa de concepción. Dos puntos críticos de igual importancia en la reproducción de un hato lechero (Fig. 1).

La tasa de preñez es un parámetro que refleja de forma objetiva la rapidez con que se preñan las vacas en el establo y responde la pregunta: “¿Cuántas vacas disponibles quedaron preñadas en cada ciclo estral?” (Funes, 2005). La tasa de servicio responde a la pregunta: “¿Cuántas vacas disponibles fueron servidas en cada ciclo estral?”. Por último, la tasa de concepción responde a la pregunta: “¿Cuántas vacas servidas lograron preñar en cada ciclo estral?”.

Todos conocemos la tasa de concepción, pero se conoce muy poco acerca de la tasa de servicio. La tasa de concepción nos indica cómo se está comportando preponderantemente el factor animal: “¿Están preñando las vacas que se inseminan?, mientras que la tasa de servicio nos indica más cómo se está comportando preponderantemente el factor manejo: “¿Están inseminándose las vacas que deberían inseminarse?”. Estos parámetros nos permiten detectar dónde se encuentra el problema.

A continuación, presentamos una breve descripción de estos parámetros reproductivos y una explicación de cómo calcularlos:

Tasa de servicio (TS)

También es conocida como el riesgo de inseminación, se define como el porcentaje de vacas servidas del total de vacas que estaban aptas para ser servidas, durante un período de 21 días (Fetrow et al., 2007; Murray, 2009). La tasa de servicio posee una estrecha relación con la detección de celo, el manejo de la salud reproductiva del post parto y el adecuado empleo de terapias hormonales. Con ciertas limitaciones representa muy bien la eficiencia del manejo reproductivo que reciben las vacas que se espera queden preñadas.

¿Cómo se calcula la tasa de servicio?

La tasa de servicio se calcula en base al número de vacas inseminadas en un período de tiempo determinado (puede ser mensual) sobre el número de celos esperados en ese mismo periodo de tiempo (Fetrow et al., 2007). Se calcula de una población de vacas disponibles, que son definidas como todas las vacas vacías que pasaron el periodo voluntario de espera y que están contribuyendo a los días del ciclo estral en el período del análisis. La tasa de servicio (TS) se determina mediante la siguiente fórmula:

Consideraciones para el cálculo

El cálculo del N es sumamente sencillo, sólo involucra contar cuantos servicios se realizaron en el mes evaluado.

El cálculo de los días del ciclo estral (DCE) es más complejo porque implica la selección de vacas disponibles. Las vacas disponibles son aquellas que han superado el periodo voluntario de espera al inicio o durante el transcurso del mes a evaluarse. Luego debemos contabilizar el número de DCE que aporta cada vaca según su condición. Podemos ver tres escenarios diferentes de cálculo en el ejemplo de la figura 2:

- Vaca 1: Es una vaca que superó el periodo voluntario de espera el décimo día del mes y no logró preñar, por lo tanto, aporta 20 DCE y participa aportando un servicio.

- Vaca 2: Es una vaca que superó el periodo voluntario de espera al iniciar el mes. Sin embargo, logró preñar el vigésimo quinto día, por lo tanto, aporta 25 DCE. Esta participa aportando 2 servicios.

- Vaca 3: Es una vaca que superó el periodo voluntario de espera al inicio del mes, pero no logró preñar, por lo tanto, aporta con 30 DCE y no aporta ningún servicio.

Según este ejemplo, considerando que el hato sólo tuviese 3 vacas, entonces: N que es el número de servicios sería igual a 3 y DCE sería igual a 75 días (20+25+30). Por lo tanto, la tasa de servicio sería de 84% ((3/ (75/21)) *100).

Consideraciones en caso de usar prostaglandinas

Es conocido que el uso de prostaglandinas reduce el intervalo de tiempo del ciclo estral. En el caso de animales a los cuales se les haya administrado el fármaco, es necesario realizar un ajuste en los DCE. Se debe sumar 7 días a los DCE por cada dosis de prostaglandina empleada en el periodo de evaluación (Fetrow et al., 1990).

Tasa de concepción (TC)

Es un parámetro reproductivo que determina la eficacia de la concepción de los servicios realizados en un establo lechero. En otras palabras, es el porcentaje de vacas preñadas que se obtuvieron del total de vacas inseminadas. Para calcular la tasa de concepción se utiliza la siguiente fórmula:

La tasa de concepción responde a la siguiente pregunta: ¿Qué tan eficientemente preñan las vacas luego de ser servidas? La tasa de concepción será un indicador de fallas multifactoriales, tales como la nutrición, la sanidad, la temperatura, la humedad relativa, el tiempo y la técnica de inseminación, e incluso la calidad del semen, entre otros. Entonces, la tasa de concepción no es un fiel indicador del estado reproductivo del hato.

Tasa de preñez (TP)

También se le conoce como el riesgo de preñez, es la proporción de vacas vacías que han superado el periodo voluntario de espera, que logran preñar durante un período de tiempo específico. La tasa de preñez integra en su fórmula a los dos principales factores que afectan la reproducción: la tasa de servicios y la tasa de concepción (TC). Se calcula multiplicando la tasa de servicio por la tasa de concepción (Ferguson y Galligan, 2000; Fetrow et al., 2007):

Actualmente, se considera a la tasa de preñez como un parámetro reproductivo de referencia para evaluar el desempeño reproductivo de un establo (Fetrow et al., 2007). Este parámetro puede medir dinámicamente la eficiencia reproductiva del hato porque se puede evaluar mensualmente y refleja rápidamente los cambios que se realizan en el programa reproductivo (Ferguson y Galligan, 2000; Niles et al., 2001).

En la figura 3 podemos observar como van preñando las vacas y como va disminuyendo el porcentaje de vacas vacías conforme se incrementan los días post parto. En otras palabras, cuando la tasa de preñez incrementa, las curvas de supervivencia disminuyen más rápidamente. Las líneas muestran la proporción de vacas que podrían ser sacrificadas por no quedar preñadas. Podemos observar también que el porcentaje de saca por fallas reproductivas depende de la duración del periodo reproductivo.

Evaluación de la tasa de servicio de los establos lecheros de crianza intensiva de Lima

Se ha determinado que la tasa de servicio en los establos lecheros de crianza intensiva de Lima es de 44.6% con un límite de confianza de 2.03 (Sandoval, 2016). Este valor está muy por debajo del valor recomendado, el cual es de 70%, según Bartolome y Archald (2011). Así también se encontró que el rango de variación es de 15.4 a 72.6 %, lo que significa que la tasa de servicio tiene mucho margen por mejorar. Encontrándose que el 34% de las tasas de servicio mensuales son menores de 40% y que sólo el 11% de las tasas de servicio mensuales están por encima del 60%.

Al igual que una encuesta realizada en Estados Unidos, se concluyó que uno de los principales problemas reproductivos eran las bajas tasas de servicio (Caraviello et al., 2006). Las deficiencias reproductivas de un establo son producidas debido a deficiencias en la administración y gestión del manejo reproductivo (LeBlanc, 2013), lo cual se puede manifestar principalmente a través de la tasa de servicio (Ferguson y Skidmore, 2013). Sin embargo, la baja expresión del celo también es un factor biológico que puede disminuir la detección de celo y la tasa de servicio (Bartolome y Thatcher, 2011).

Una óptima eficiencia reproductiva en un establo lechero está relacionada con un intervalo entre partos de 13 meses. Esto se logra obteniendo una tasa de preñez de 28% (Bartolome y Archbald, 2011).

A continuación, se hace una supuesta comparación de cuál sería la tasa de preñez obtenida si los establos de Lima alcanzaran una tasa de servicio ideal de 70% y se compara con la realidad de un establo que posee un 44% de tasa de servicio. Como podemos observar en la figura 4, la tasa de preñez es de un 21.7% en un establo con una tasa de servicio ideal, mientras que es sólo de 13.6%, cuando se calcula empleando la tasa de servicio real de Lima que es de sólo 44%. En ambos casos, la tasa de concepción considerada para el cálculo es de 31%.

Abajo podemos observar una simulación de cómo van preñando las vacas en dos hatos de 50 vacas que presenta una misma tasa de concepción, pero diferente tasa de servicio. Como podemos observar el establo A (con una tasa de servicio de 44%) alcanza a los 323 días en lactación, un 85% de sus vacas preñadas, mientras que el establo B (con una tasa de servicio de 70%) alcanza en este mismo periodo un 96% de vacas preñadas. Lo cual significa que también se estaría considerando un mayor porcentaje de saca por fallas reproductivas en el hato que posee una baja tasa de servicio.

Diversos autores, sostienen que es más fácil mejorar la tasa de servicio que la tasa de concepción en un establo lechero. Sin embargo, un error muy común en la administración de un establo lechero es enfocar la atención únicamente en tratar de mejorar la tasa de concepción y dejar de lado las técnicas y tecnologías que mejoran la tasa de servicio (uso de podómetros, empleo de parches detectores de celo, protocolos de sincronización de celos, entre otros) (Fricke, 2001).

El manejo de la detección de celos es un aspecto bastante descuidado por los administradores de los establos de Lima. Son muy pocos los establos que emplean técnicas de ayuda para detección de celo, tales como detectores de movimiento y detectores de monta, los cuales han demostrado mejorar la tasa de servicio de los establos lecheros. Así también, es preocupante que la labor de detección de celo no sea considerada una tarea importante dentro de las actividades del establo. No existiendo un operario que se dedique exclusivamente a esa función, cuando se sabe que los establos que cuentan con personal exclusivo para la detección de celo e inseminación, tienen una mayor tasa de servicio en comparación con los establos que no cuentan con el personal exclusivo (Schefers et al., 2010). Por el contrario, los operarios tienen que realizar esta labor, al mismo tiempo que realizan sus funciones cotidianas.

Se puede rescatar que algunos de los establos de Lima proporcionan un incentivo económico a los operarios encargados de la detección de celo. Sin embargo, el éxito en la detección de celo está directamente relacionado con la responsabilidad y capacidad de observación del personal encargado de la detección (Diskin y Screenam, 2000).

Además, la TS se puede ver alterada por el hacinamiento y la presencia de superficies resbaladizas, los cuales restringen la actividad de monta (Bartolome y Archbald, 2011). Así también se conoce que las vacas cojas tienen más días abiertos que las vacas clasificadas sin cojera (Garbarino et al., 2004).

Una tasa de servicios ineficiente produce grandes pérdidas en la producción de leche (At-Taras y Spahr, 2001). La tasa de servicio y la tasa de concepción son las principales variables que se deben evaluar en un establo lechero. La tasa de detección de celo o la tasa de servicio de una explotación lechera es la variable que se puede modificar, siempre y cuando los parámetros de alimentación, manejo, confort y sanidad estén dentro de los parámetros normales (Murray, 2009). Los veterinarios y asesores de establo deben comprender que el ganado lechero de alta producción tiene una baja tasa de concepción y que deben esforzarse en mejorar la tasa de servicio, siendo esta la clave del éxito.

Preocuparse por la tasa de servicios es pensar en una mayor probabilidad de tener más vacas preñadas, porque al final el establo no vive de porcentajes, sino del número de vacas preñadas. Se ha demostrado que los establos que incrementan la tasa de servicio durante los meses de verano, aun sabiendo que la tasa de concepción es baja, logran tener un mayor número de vacas preñadas que los establos que no se esfuerzan por mejorar su tasa de servicio en verano.

Conclusiones

La tasa de servicio es un factor muy relacionado con la decisión del ganadero y es mucho más manipulable que la tasa de concepción, la cual depende de factores mucho más complejos. El error de muchos ganaderos y asesores veterinarios es enfocar su atención en tratar de mejorar únicamente la tasa de concepción y dejar de lado la tasa de servicio.

La tasa de servicio se puede modificar, siempre y cuando la alimentación, el manejo, el confort y la sanidad estén dentro de los valores normales. Los veterinarios y asesores de establo deben comprender que el ganado lechero de alta producción tiene una baja tasa de concepción y que deben esforzarse en mejorar la tasa de servicio, siendo esta la clave del éxito.

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