Jueves, 14 de Diciembre del 2017
Ingresa a tu cuenta
E-mail:
Contraseńa:
¿Olvidastes tu contraseńa?
Última actualización: jueves 14 diciembre 2017

Autor (es): PhD. Juan de Dios Garza Flores Cátedra en nutrición de rumiantes Universidad Autónoma de México (UNAM - México)


Importancia de la fibra en la salud ruminal del ganado productor de carne


La fibra es un componente fundamental en la dieta del ganado alimentado de forma intensiva. Su principal función es estimular la masticación y la producción de saliva para favorecer una buena rumia.

Importancia de la fibra en la salud ruminal del ganado productor de carne

Los forrajes representan la fuente principal de fibra en las dietas del ganado alimentado en corrales, y tienen un impacto importante sobre la salud ruminal y el comportamiento productivo del animal. Sin embargo, este efecto depende en gran medida de la calidad, del tipo y el tamaño de la fibra que contienen.

La fibra se encuentra como un componente de las paredes celulares en los forrajes, y está representada por la celulosa, la hemicelulosa, la lignina, y la fibra soluble (pectinas, fructosanos, galactanos, y glucanos). Se considera como un carbohidrato no digerible por enzimas animales, pero puede ser utilizado potencialmente por los microorganismos ruminales. Un nivel alto de fibra en la ración no siempre indica que la dieta tiene suficiente fibra efectiva para promover una buena salud ruminal, sobre todo, si este forraje está muy molido. A la eficacia de la fibra para estimular la motilidad ruminal, la masticación, la salivación y la rumia se le llama fibra detergente neutro efectiva (FDNe), y depende directamente del tamaño de partícula del alimento que la contiene. Entre más grandes sean esas partículas más efectivas serán para estimular al epitelio ruminal, pero cuando el mismo forraje se muele a menos de un cuarto de pulgada, la efectividad de la fibra disminuye marcadamente. Sin embargo, el porcentaje de FDNe también está en función del tipo de forraje, hay alimentos como la semilla de algodón, o la cascarilla de algodón que tienen un alto contenido de fibra efectiva;en contraste, la cascarilla de soya a pesar de su alto contenido de FDN, tiene un valor de FDNe bajo debido al tamaño de su partícula, ello hace que no tenga una buena función para estimular la rumia, (Cuadro 1).

La evaluación de la fibra mediante un análisis químico, considera las fracciones de Fibra (Fibra Detergente Neutro, FDN,y Fibra Detergente Acido, FDA) presentes en las paredes celulares de los forrajes. Los valores resultantes del análisis, están relacionados con el consumo de materia seca, y la digestibilidad de un forraje. Cuando una dieta es alta en FDN el consumo de alimento disminuye. De igual forma, cuando los niveles de FAD son altos en una ración, la digestibilidad se reduce. Ambas fracciones aumentan con la madurez de un forraje, pero no toman en cuenta las propiedades físicas, como el tamaño de la partícula y la efectividad de la fibra para mantener los requerimientos mínimos para el buen funcionamiento del rumen. Por ello fue necesario crear un sistema donde se establecen los valores mínimos de la fibra para un buen comportamiento animal y se compara el valor de los forrajes.

El concepto de fibra mínima o fibra efectiva, fue desarrollado para ganado lechero con la finalidad de mantener un nivel adecuado de grasa en la leche, sin embargo, este concepto se ha adaptado para satisfacer las necesidades de la fibra cuando el ganado es alimentado con dietas altas en grano.

La concentración necesaria de FDNe requerida en dietas altas en energía es del 8%, ya que se considera un nivel adecuado para mantener el pH ruminal por encima de 5.7; valores inferiores a este pH, reducen drásticamente la ingesta de materia seca en el ganado, (Cuadro 2).

Para valorar el tamaño de partícula de un alimento o una ración y relacionarlo con la efectividad de su fibra y su efecto para estimular la rumia se han desarrollado algunos métodos tanto húmedos como secos. El más común es el separador de partículas de “Penn State”, y consiste en utilizar varias cribas con distinto tamaño de tamiz, para separar las partículas de una dieta.

En este método se pueden diferenciar partículas por tamaño y por longitud haciendo movimientos horizontales y verticales. Aunque es difícil estandarizar el método debido a que la duración y la intensidad del movimiento en las cribas puede variar entre los individuos que realizan el análisis; “el separador de partículas” puede dar una buena idea del grado de selección de la dieta por un grupo de animales en un corral, comparando el tamaño de partícula del alimento y el de los residuos del comedero.

El grado de humectación que tienen las partículas cuando se hace el análisis, es otra razón por la cual se podría sobre estimar el valor de la FDNe; ya que las partículas pequeñas se pueden pegar a las grandes y con mayor humedad, creando un sesgo en la interpretación del resultado de la fibra, al considerarlas como parte de las partículas grandes.

La razón principal para reducir el tamaño de partícula de un forraje, es para aumentar la superficie de exposición a las bacterias y de esta forma mejorar la digestión del alimento en el rumen. Por lo tanto las partículas de alimento más grandes, tienden a digerirse lentamente, en comparación con las partículas pequeñas. Aunque las partículas muy finas, tienden a salir del rumen rápidamente, y su digestión se reduce a expensas de una mayor tiempo de tránsito por el rumen.

A pesar de que el ganado de carne está capacitado para consumir grandes cantidades de fibra, en ocasiones es necesario limitar el porcentaje de forraje en la dieta para lograr mayores niveles de productividad. Sin embargo, esta práctica compromete el desempeño del animal debido a que las dietas deficientes en fibra pueden causar daño permanente a la pared ruminal. Es por ello que, el forraje debe formar parte integral de la dieta para mantener una función ruminal adecuada, mediante la masticación y la producción de saliva para que sirva como un regulador importante del pH ruminal mediante su efecto buffer.

Por otra parte, pese a que los porcentajes de forraje que se utilizan en las dietas de corrales de engorda son bajos, el volumen total de forraje que se proporciona diariamente es muy grande, creando con ello gastos adicionales durante su proceso (molienda), y problemas operativos para su manejo. Además, es difícil lograr mezclas homogéneas que proporcionen consumos consistentes, sin que haya selección en el comedero debido al tamaño de la partícula.

Desde el punto de vista operativo, el uso de grandes volúmenes de forraje en las raciones dificulta obtener resultados consistentes, por lo que comparados con los granos y los concentrados, los forrajes tienen menor digestibilidad y energía disponible y hay una mayor variación en el contenido de sus nutrimentos.

Aunque existen muchas razones prácticas para minimizar el forraje en las raciones del ganado de engorda, es necesario mantener un manejo adecuado de este componente de la dieta para evitar trastornos en el animal.

Una disminución de fibra efectiva en la ración provoca una baja en la capacidad buffer en el rumen, debido a la reducción en la masticación y en la producción de saliva, lo que favorece el cambio en las poblaciones de microorganismos y la acumulación de ácidos en el rumen. Estos cambios se manifiestan en la variación del consumo de alimento de los animales, y en forma práctica, afectan directamente el comportamiento del ganado.

Una herramienta importante para controlar estas variaciones en el pH ruminal es sin duda el manejo del comedero. El servicio de alimento debe de ser a la misma hora, para evitar que los animales tengan períodos largos de tiempo sin alimento. Cuando el manejo del comedero no es bueno, es recomendable aumentar el porcentaje de FDNe en la ración hasta en un 20% (Cuadro 2).

 

En forma similar, un arma muy efectiva para disminuir las fluctuaciones en el pH del líquido ruminal es la virginiamicina por su efecto modulador en la flora bacteriana, así como los ionóforos (monensina sódica y lasalocida), ya que pueden controlar la cantidad de alimento que el ganado consume en una comida.

Hay que recordar que la consistencia tanto en el servicio de alimento, como en el mezclado de los ingredientes, es clave para manejar raciones con poca fibra, ya que un mayor tiempo de mezclado también tiende a reducir el tamaño de la partícula.

Conclusiones

La fibra es un componente fundamental de la dieta del ganado alimentado en forma intensiva. Su principal función es estimular la masticación y la producción de saliva para favorecer una buena rumia y mantener un pH ruminal superior al 5.7, lo que propicia la salud del rumen y el comportamiento productivo de los animales.

La molienda del forraje puede reducir significativamente la efectividad de la fibra, ya que esta depende directamente del tamaño de la partícula. Se recomienda que las raciones altas en grano tengan un 15-18% de FDN y un mínimo de 8% de FNDe, para evitar problemas digestivos. Sin embargo cuando el manejo del comedero no es bueno, el nivel de FDNe se debe de subir a un 20%. El uso de ionóforos representa una herramienta efectiva para controlar las variaciones en el pH ruminal.

Adicionalmente, cuando el tamaño de partícula de la fibra en la ración es muy pequeño, el manejo del comedero es fundamental. Es importante tener constancia en el tiempo de mezclado y en el horario del servicio de alimento, para evitar que el ganado pase mucho tiempo sin comida.

Las evaluaciones frecuentes del tamaño de partícula con “el separador de partículas” permiten tener una buena idea de la selección del alimento en las dietas de finalización, cuando se compara el tamaño de partículas del alimento que se sirve y el que se encuentra en el comedero.

Comentarios
Agregar nuevo comentario

Publicidad
Artículos más vistos

Buenas prácticas de ordeño para producir leche de calidad

En nuestro país la implementación d...

Desplazamiento de abomaso a la izquierda en vacas lecheras

El desplazamiento de abomaso es una a...

Beneficios que otorga la genética en la producción ganadera

Nuevos avances en la tecnología repr...

La prueba de tuberculina

La prueba de tuberculina constituye, ...

Inseminación artificial: ¿De qué depende su éxito o fracaso?

La inseminación artificial (IA) es e...

Neosporosis bovina: un problema latente de la ganadería

La Neosporosis se ha convertido en un...

Manual de manejo y alimentación de vacunos:

RECRÍA DE ANIMALES DE REEMPLAZO EN S...




Actualidad Ganadera © 2017 Actualidad Ganadera no se hace
responsable por el contenido de sitios externos. Leer más.