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Las vacas lecheras necesitan cantidades adecuadas pero no excesivas de minerales traza



Fuente: all
DICIEMBRE 13/2016 | Comentarios(0)

Traducido y adaptado por el departamento técnico de la empresa Battilana Nutrición SAC

Proporcionar las cantidades adecuadas de minerales biodisponibles en la dieta es necesario para lograr una vaca sana con eficiencia productiva y en consecuencia productos lácteos de calidad. Los impactos negativos relativos a la vaca, el medio ambiente y la rentabilidad pueden ocurrir cuando se presenta una inadecuada o excesiva cantidad de minerales traza biodisponibles en el alimento. El NRC 2001 (Necesidades de nutrientes del ganado lechero, 7 Edición Revisada) desde el 2001 establece los requisitos para el cobalto (Co), cobre (Cu), yodo (I), hierro (Fe), manganeso (Mn), selenio (Se), y zinc (Zn); posteriormente se llevó a cabo una investigación sustancial en relación a la suplementación de las dietas de vacas lecheras con el cromo (Cr), el cual no era tomado en cuenta. Los requerimientos de los minerales en la mayoría de los modelos de nutrición en EE.UU. -si no en todos- se basa directamente en los valores que ofrece actualmente el NRC 2001.

Estimando los requerimientos

El requerimiento de un mineral traza se puede definir como la cantidad que debe ser absorbida diariamente para mantener a la vaca sana optimizando la producción de leche y que permita el rendimiento reproductivo eficiente, y al mismo tiempo, mantener las reservas corporales adecuadas de este mineral. Aunque esta definición es ampliamente aceptada, la cuantificación real del requerimiento es extremadamente difícil y pueden existir errores sustanciales (tanto en los requerimientos de sobre y subestimación). La producción de leche no es útil en la determinación de los requerimientos de minerales traza, porque a menudo es insensible a cambios extremos de suministro de minerales traza en la dieta, al menos en el corto plazo. La medición de los cambios en las reservas corporales de minerales traza pueden ser un tanto complicados (por ejemplo, cambios en las concentraciones de cobre en el hígado). La cuantificación de los efectos de la dieta sobre la salud de la vaca y la reproducción es imprecisa, y por lo general, requiere ensayos con un número muy grande de animales.

Otra área importante de incertidumbre en cuanto a los requerimientos de minerales traza son los coeficientes de biodisponibilidad que se utilizan para calcular los minerales absorbidos. La medición de la biodisponibilidad de minerales traza es extremadamente difícil. Actualmente, muchos de los valores que se utilizan, se determinaron hace mucho tiempo con el uso de isótopos en condiciones muy limitadas. Debido a que algunos de los coeficientes de absorción son extremadamente pequeños (por ejemplo, alrededor de 5% para varias fuentes de Cobre y 0.75% para muchas fuentes de Manganeso), pequeñas diferencias en los coeficientes de absorción puede tener consecuencias importantes en el cálculo de requerimientos en la dieta. Por ejemplo, si el coeficiente de absorción real de Cobre en una situación específica fue 2.5 unidades porcentuales más bajo que el asumido 5%, entonces la dieta necesitaría contener el doble de Cobre para proporcionar una adecuada absorción del mismo. La diferencia entre un coeficiente de absorción de 5% y 7.5% puede incluso no ser detectable utilizando nuestra capacidad actual para medir la absorción.

Por último, una serie de condiciones comunes de la dieta pueden influir mucho en la absorción de minerales traza. Por ejemplo, alta cantidad de azufre en agua o en la ración puede reducir notablemente la absorción de Cobre y Selenio. El uso de los coeficientes de absorción estándar en esta situación puede conducir a deficiencias de Cobre y Selenio.

 

 

Suplementacion con minerales traza

Debido a las incertidumbres asociadas con los requerimientos de alimentación con minerales traza, se hace necesario que los nutricionistas consideren los costos de subalimentación en comparación con la sobrealimentación de minerales en la formulación de dietas. La subalimentación de minerales puede provocar un aumento de problemas de salud, tales como la retención de la placenta y mastitis, además de una pobre fertilidad y la reducción de la producción de leche. La sobrealimentación de minerales puede aumentar los costos de alimentación, incrementar la cantidad de minerales traza en el estiércol (un problema ambiental), causar excesivas concentraciones de minerales en productos de origen animal consumido por los seres humanos, interferir con la absorción de otros minerales y provocar desde una leve a una severa toxicidad. Debido a los problemas potenciales asociados, ya sea con bajo o excesivos aportes de minerales traza, la mayoría de estas dietas deberían en gran medida ceñirse a los requerimientos del NRC 2001.

1.Los requerimientos del NRC 2001 son en base a los minerales totales absorbidos. Tanto los ingredientes basales y suplementos minerales contribuyen al suministro total de minerales absorbidos. Los minerales proporcionados por los ingredientes basales no deben ser ignorados. El NRC incluye coeficientes de absorción de minerales estimados para los ingredientes basales y para los suplementos. Los coeficientes de absorción de minerales proporcionados por ingredientes basales son por lo general menores de aquellos para los suplementos minerales. Por lo tanto, las concentraciones de minerales en los forrajes y concentrados por lo general no tienen que ser descontadas. Los minerales traza de los forrajes que son contaminados con cantidades de minerales en exceso del suelo pueden necesitar un descuento adicional en los cálculos. La contaminación del suelo puede aumentar concentraciones de minerales traza (especialmente en hierro), pero estos son generalmente mal absorbidos.

2.Muchos minerales traza especializados -por ejemplo, minerales orgánicos- han demostrado tener mayor biodisponibilidad que minerales de alimentación grado estándar. Aprovechar la mayor disponibilidad permitirá la reducción de las tasas de suplementación para mantener la ingesta adecuada de minerales biodisponibles (suponiendo que se tienen los datos sobre el producto específico).

3.Debido a regulaciones, las dietas legalmente no pueden contener más de 0,3 ppm de suplementos de selenio. El NRC 2001 sigue básicamente la regulación americana del requerimiento de selenio; por lo tanto, no se puede legalmente añadir un factor de seguridad para selenio suplementario.

4.La sobrealimentación moderada de minerales traza es menos costosa que la subalimentación modesta, pero todavía puede aumentar los costos de alimentación y las concentraciones de minerales en el estiércol. La formulación de dietas debe proporcionar aproximadamente 1.2 veces los requerimientos del NRC 2001 para la mayoría de los minerales traza (Selenio es una excepción), el cual se justifica para reducir el riesgo de deficiencias y no debería tener efectos negativos en los animales.

5.Los nuevos datos desde 2001 llevan en tela de juicio los requerimientos del NRC 2001 para Manganeso (Mn). La alimentación según el NRC 2001 puede resultar en deficiencia clínica de Mn. Sobre la base de estudios recientes en balance de minerales, el requisito real es 2.5 a3.5 veces de lo recomendado en la tabla de requerimiento. Los efectos negativos sobre el animal no son un problema al encontrar concentraciones más altas.

6.La alta concentración de cobre en el hígado (mayor de 150 ppm sobre una base húmeda en comparación con una adecuada concentración de aproximadamente 35 a 50 ppm) es un factor de riesgo de toxicidad aguda de cobre. La acumulación excesiva de este mineral en el hígado puede ocurrir durante meses o años de alimentación, aun cuando muchos puedan considerar una concentración segura de cobre en la dieta. Se debe alimentar con las cantidades adecuadas de minerales traza a todo el hato y considerar los efectos potenciales de la sobrealimentación por un largo período de tiempo.

7.Los requerimientos del NRC 2001 para cobre (aproximadamente de 10 a 12 ppm) es probable que sea adecuada en muchas situaciones (12 a 15 ppm con factor de seguridad moderada). El requerimiento del NRC 2001 no es adecuado cuando existe un alto contenido de azufre en la dieta o el agua con o sin molibdeno. Para obtener información adicional se recomienda la lectura del artículo: “El exceso de azufre y potasio puede causar problemas de nutrición mineral en las vacas lecheras”.

8.El requerimiento del NRC 2001 para Cobalto (0.11 ppm) puede ser demasiado baja. Algunos datos mostraron una mejoría del estado de la vitamina B-12 cuando las dietas contenían> 0.25 ppm.

9.La NRC 2001 no estableció un requerimiento para Cromo (Cr). Desde entonces, varios estudios han sido llevados a cabo y muchos muestran una mayor producción de leche en vacas en lactancia tempranas cuando se complementa con aproximadamente 0.5 ppm de Cr (actualmente, la única fuente aprobada por la FDA de Cr en los Estados Unidos es propionato de Cr).

 


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